Por qué casi no publico fotos de mis pacientes en redes sociales

El Dr. Julian Taborda, cirujano plástico en Caracas, explica por qué la privacidad del paciente es un valor clínico y humano irrenunciable.

Si sigues mis redes sociales, probablemente hayas notado algo que no es tan común en cuentas de cirujanos plásticos: hay pocas fotos de antes y después de mis pacientes. Casi ninguna. Y es algo que me preguntan con frecuencia, tanto en consulta como en mensajes directos. La respuesta es larga, pero vale la pena darla bien.

La intimidad de un paciente no es contenido

Como médico y, sobre todo, como ser humano, siempre he tenido una relación incómoda con la idea de convertir el cuerpo de otra persona en material de exhibición. Cuando alguien llega a mi consulta en Caracas, llega con una historia, con una inseguridad que ha cargado quizás por años, con una decisión que no tomó a la ligera. Eso merece respeto antes que visibilidad.

Publicar una foto de antes y después puede parecer inofensivo, incluso útil para otros pacientes que buscan referencias. Pero detrás de esa imagen hay una persona real que, en muchos casos, no quiere que su círculo social, sus compañeros de trabajo o su familia sepa que se operó. Y ese deseo es completamente legítimo. La cirugía plástica es una decisión personal, y personal debe seguir siendo.

Es cierto que en Venezuela, como en cualquier otro país, existe la práctica generalizada de mostrar resultados en redes. Lo entiendo como herramienta de comunicación. Pero hay una diferencia entre mostrar el trabajo de un cirujano y exponer la vulnerabilidad de un paciente. Esa línea, para mí, es muy clara.

Consentimiento real versus consentimiento de papel

Hay otro matiz que pocas veces se discute abiertamente: el consentimiento en un contexto de asimetría. Cuando un paciente está en el proceso de decidir si operarse, o recién terminó su recuperación, está en un estado emocionalmente delicado. Si en ese momento le pregunto si puedo usar sus fotos para mis redes, ¿está realmente en condiciones de negarse con comodidad? ¿O siente, aunque sea inconscientemente, que decir que no puede afectar la relación con su médico?

Eso no es consentimiento libre. Y sin consentimiento genuinamente libre, prefiero no publicar.

En los casos en que sí cuento con autorización explícita, clara y sin presión, lo hago. Pero no es la norma, y no me parece que deba serlo.

Lo que sí me importa mostrar

Lo que busco comunicar como cirujano plástico en Caracas no es un catálogo de transformaciones. Es una filosofía de trabajo. Creo que la cirugía plástica debe ser una herramienta para potenciar tu belleza, no para borrarte y construir a alguien nuevo desde cero. Eso no se demuestra solo con imágenes de resultados, sino con la forma en que hablo de los procedimientos, con lo que explico antes de cualquier intervención, con el tipo de plan personalizado que construimos juntos en consulta.

Los resultados reales viven en las personas que se operaron y que hoy se reconocen al mirarse al espejo. Eso no necesita Instagram para ser verdad.

Si estás buscando un cirujano plástico y una de tus primeras preguntas es cuántas fotos tiene en sus redes, te entiendo. Es un criterio válido. Pero también te invito a preguntarte qué tipo de relación quieres tener con el médico que va a operarte: una transacción, o un vínculo basado en confianza y respeto mutuo. En mi consulta, siempre apuntamos a lo segundo.

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